Vídeo: cómo ser hechicero

El arte de la hechicería no es más que el recuerdo de un conocimiento perdido, la búsqueda de aquello que nunca debió perderse. No es un viaje a lo desconocido, si no un reencuentro con nosotros mismos, con nuestra esencia y nuestro origen. Por ello, al hacer hechicería no se siente como quien trastoca el orden de lo natural, si no como quien visita a un lejano familiar.

El hombre jamás debió torcer su camino del que era su origen y su destino. Tal vez, aún hoy, no sea demasiado tarde para recuperarlo

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